miércoles, 22 de junio de 2011 | By: Samuel Rodríguez Alonso

Al fin y al cabo esto es como todo lo demás

Es bonito caminar con los ojos cerrados cuando estas acompañado de alguien que guié tus pasos, que espante las tempestades del pasado y el futuro, que luche contra los fantasmas del presente, que haga que todo parezca fácil. No importa lo lejos que llegues, porque piensas que jamás tendrás que volver a la casilla de salida, que los dados no volverán a jugar con nuestra suerte. Pero tarde o temprano hay que despertar, volver a la fragilidad de la tragicomedia que es el mundo real, y entonces, por mucho que mires el camino porque el que viniste, no podrás deshacerlo, no al menos sin sufrimiento.

Seamos sinceros, las relaciones humanas son tan frágiles... Siempre tan llenas de pequeños malentendidos. Probablemente no tengamos la culpa del mundo en que vivimos, pero es con la pequeña suma de todos ellos como se crean los amargos finales. Nos lanzamos nuestro orgullo desde un lado a otro del dormitorio en cada pelea, un poquito de destrucción mutua y buenas noches. Así es como se ríe de nosotros el cruel destino que un día fue nuestro amigo, y que ahora que lo conocemos bien comprendemos que no era tan bueno para nosotros como creíamos, que nos dio lo que queríamos, pero no lo que necesitábamos.

Puedes mirarlo de esta forma: querer puede ser el mayor de tus errores. Porque puede que nunca consigas lo que quieres, o, lo que es peor, que lo consigas y lo pierdas. Créeme cuando te digo que es horrible despertarte cada mañana recordando que fuiste feliz, que se te fue otorgado aquello que anhelabas, y que la perdiste sin saber muy bien ni como ni porque. Pero no me preocupo, porque día a día veo que cualquiera puede convertir en la persona más especial para alguien. Eso me consuela… pero sobre todo me horroriza.

Y tengo miedo a la soledad. No es miedo a morir solo, sino miedo a vivir solo. Es miedo al olvido, al tuyo y al mío, a que las páginas envejezcan, pierdan su frescura y se vuelvan amarillentas, que no se puedan leer aquellas frases que construimos y que conforman nuestra historia.


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