miércoles, 2 de noviembre de 2011 | By: Samuel Rodríguez Alonso

Made in heaven

Ella corría y corría sin mirar atrás. De su corazón solo quedaban pedazos irreconocibles que sostenía en sus manos, sin latidos y sin color. Ella corría sin saber a dónde. Ella se tropezó con él. Él tenía un mapa, un plan, algo que funcionaba solo entre ella y él. Era como si ella y él nunca hubiesen sido desconocidos, y todo en lo que nunca habían confiado ahora fuera mirado a través de un espejo. De repente, fue como si lo imposible siempre hubiera estado ahí, para ser real. Ella dejo de correr para cambiar de dirección. Él cambio a la misma dirección, a la misma altura, al mismo paso, al mismo destino. Ella paraba los minutos, con una mirada deshacía las manecillas al reloj. Él daba vueltas entre los torbellinos creados por mariposas de ojos azules.
Ella era una pregunta sin respuesta. El respondió: te quiero.

2 comentarios:

Ali. dijo...

Qué bueno que has vuelto. Hace mucho que no leía nada tuyo, y con eso de que es tan bueno.

Debi dijo...

Es un texto muy atractivo, corto y dulce :)

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