jueves, 9 de octubre de 2014 | By: Samuel Rodríguez Alonso

Demencial cordura

La paz y el bienestar es algo que nos inventamos nosotros mismos, algo irreal, un estado hipnótico muy lejano. La vida es lo otro. El desengaño constante, el llanto y el amor y el odio, que a fin de cuentas es lo mismo. Lo real es mirar constantemente esos ojos que te regalan lo mejor o lo peor, y nunca a partes iguales. Es mecerse en ellos a su antojo una y otra vez mientras afuera llueve, llaman a la puerta o amanece. Apenas importa. Lo real puede ser que de camino al trabajo un desenfadado animal se te cruce en la carretera y los dos terminéis de discutir con vuestros semejantes para siempre. Al menos así quizás se termine el dolor que no se cura con pastillas, los encuentros que nunca llegan a ocurrir o las palabras que se pierden porque no tiene la fuerza de ir a ningún sitio. 


Eso sí que es paz. 


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