martes, 14 de septiembre de 2010 | By: Samuel Rodríguez Alonso

Primavera

Hoy me he levantado con ganas de matar. A mí, o a ti, no notaria la diferencia. Todo me sabe mal y no hay marcha atrás, ya han empezado las arcadas.
No hay caminos rectos, no existe el blanco ni el negro, deja de pensar que tus actos son buenos o malos, porque solo son actos, lo único que debe preocuparte son las consecuencias.
Tienes un problema, eres demasiado bueno para tu propio bien. Únete a mí. Matemos a todos los que nos impiden continuar, a todos los que están en medio de nuestra camino, los que molestan, los que sobran, los que te hacen daño siempre que esta en su mano, los que nos impiden el paso haciendo que cambiemos de dirección y volvamos a perdernos, provocando que no sepamos más el uno del otro. Puede que matemos a gente inocente (siempre se cometen errores), pero el espectador no le dará importancia porque ya ha llegado la primavera.

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