martes, 14 de septiembre de 2010 | By: Samuel Rodríguez Alonso

Yo no escribo letras, las letras me escriben, me dibujan...

Solías ponerte lo primero que pillabas, ahora solo te pones ropa para deslumbrar. Aquella sonrisa tan espontánea sufrió, y entonces empezaron las complicaciones, la vida cambió, y los problemas empezaron a tener importancia, pero no te preocupes, que todo está en orden dentro del agujero negro al que llamamos vida.
¿Recuerdas cuando hacías las cosas solo por el placer de hacerlas? Lo cierto es que nada parece ser tan bonito como cuando éramos críos, disfrutando de aquella verdadera felicidad... pero... entonces, si fuimos tan felices, ¿porque seguimos viendo el chupito de tequila medio vació, sabiéndonos a poco?
Los chicos que fuimos... es lo mejor que hemos tenido, tus recuerdos lo saben bien. Y todos esos sueños que teniamos ahora no parecen tan ridículos, porque ahora los soñamos despiertos.
Mientras el mundo se aferra a no volverse sentimental yo cambio de carril. ¿Te imaginas poder empezar de nuevo? ¿Volver a ser aquel niño?

0 comentarios:

Publicar un comentario